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Calidad del aire interior y nuestra salud

Efecto de la calidad del aire interior en nuestra salud

Las personas pasan aproximadamente el 90 por ciento de su tiempo en interiores y respiran 12,000 litros de aire al día. Por lo tanto, es fundamental comprender la poderosa influencia que la calidad del aire interior tiene en nuestro bienestar, sobre todo durante estos tiempos insólitos causados por la pandemia de coronavirus. A pesar de que el impacto de los compuestos orgánicos volátiles (COV) en los seres humanos se ha discutido exhaustivamente en el contexto del "síndrome del edificio enfermo", a menudo no se presta atención al papel que desempeña el aire seco en la propagación de los microbios, incluidos los virus. A fin de mantener una calidad del aire interior estable y saludable en los edificios, son necesarios sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado de alto rendimiento y estrategias de humidificación adecuadas.

¿Cómo influye la humedad del aire en la propagación de los virus?

Un modo de propagación de los virus es a través de pequeñas gotas de agua. Mientras más alta sea la humedad del aire, más grandes se vuelven las gotas, lo que les impide moverse muy lejos. En cambio, las pequeñas gotas pueden desplazarse a través de grandes espacios abiertos de oficinas y sobrevivir durante horas, con lo que infectan a más personas. Por otra parte, muchas bacterias y virus se vuelven más agresivos al exponerse al aire seco.

Durante los meses más fríos en zonas de clima templado, la humedad del aire suele bajar a una humedad relativa inferior al 40 por ciento. Sin embargo, el "punto óptimo" de la humedad del aire interior es del 40 al 60 por ciento, pues esto reduce drásticamente el riesgo de transmisión de enfermedades, y permite al cuerpo repararse y protegerse mejor.

Prepárese para asombrarse con el poder de la humidificación adecuada, y conozca los pasos que puede seguir para mejorar su propia salud, productividad y aprendizaje.

ASHRAE Tech Hour: La salud de los ocupantes, el rendimiento energético del edificio y la humedad

Presentado por la Dra. Stephanie Taylor, CEO de Taylor Healthcare Commissioning, Inc. 

En ASHRAE Tech Hour se presenta el último contenido técnico presentado por algunas de las mentes más brillantes de ASHRAE. 

La Dra. Taylor es graduada de la Escuela de Medicina de Harvard (doctora en medicina) y de la Universidad de Norwich (Maestría en Arquitectura). Su constante compromiso con la salud y el bienestar de los ocupantes se focaliza en los entornos físicos interiores.

¿Cómo repercuten los compuestos orgánicos volátiles en la salud humana?

Los COV son productos químicos orgánicos, como el formaldehído y el benceno, procedentes de una amplia variedad de fuentes, como los perfumes, la pintura, las alfombras, los materiales de construcción y el humo. Son un factor importante que contribuye al "síndrome del edificio enfermo" (una condición que se cree que es causada por estar en un edificio), y afectan al bienestar de los ocupantes. Incluso bajas concentraciones de COV pueden provocar irritación en las membranas mucosas (ojos, nariz y vías respiratorias), al igual que dolores de cabeza, fatiga y náuseas. Las altas concentraciones de algunos COV también pueden ocasionar otros problemas de salud. Para la mayoría de los compuestos químicos, las autoridades locales determinan los valores máximos de las concentraciones de COV en los lugares de trabajo, que pueden medirse directamente y regularse por medio de una ventilación y una purificación del aire adecuadas.

¿Por qué los sistemas de tratamiento del aire central generan un ambiente de aire interior más saludable?

Las unidades manejadoras de aire central (UMA) y los sistemas de distribución de aire proporcionan aire fresco, filtrado y acondicionado a las zonas de un edificio en lugar de recircular el aire usado dentro de un cuarto. La ventaja de este método es que la calidad del aire suministrado puede controlarse de forma centralizada en una unidad manejadora de aire en cualquier momento. Los sensores de temperatura y humedad del aire miden de forma permanente las condiciones térmicas del aire suministrado y las desviaciones se detectan y corrigen instantáneamente. Los sensores de presión encima de los filtros detectarán con antelación si es necesario cambiar un filtro, asegurándose en todo momento de que solamente una cantidad mínima de polvo llegue al interior del edificio. Todas las zonas alimentadas disfrutarán de un alto nivel de confort y seguridad.

Además del control central de la calidad del aire en la unidad manejadora de aire, las condiciones del aire interior pueden medirse y controlarse de forma individual en cada estancia. Los sensores de ambiente, que podrían medir de forma permanente todos los parámetros a nuestro alrededor, como la temperatura, la humedad del aire, el CO2 y la presencia de COV (compuestos orgánicos volátiles), son esenciales para nuestra salud y bienestar. Un aumento en la concentración de CO2 o COV en un espacio, por ejemplo, por la presencia de muchas personas en ese espacio o de una fotocopiadora que crea emisiones adicionales, se detectará instantáneamente y la compuerta del ducto de aire en el espacio puede abrirse para suministrar más aire fresco en el espacio respectivo. De esta forma, el nivel de confort volverá a estar a un nivel saludable.

Solamente es posible controlar lo que se puede medir. Lo mismo ocurre con la calidad del aire interior. Los sensores constituyen solamente el 0.08% del total de la inversión en calefacción, ventilación y aire acondicionado de un edificio. El costo de utilizar de sensores de confianza y precisos se compensa rápidamente por la mejora de la salud y la productividad de los ocupantes.

Además, la puesta en funcionamiento y el mantenimiento adecuados son un paso importante para garantizar una medición y un control estables y precisos a largo plazo.

La confiabilidad es la base

Los sensores de confianza y de alta calidad son la base del sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado para proveer un entorno saludable, productivo y de confort. Es bien sabido que en el mercado hay muchos sensores que se desvían con el tiempo. Los sensores de humedad del aire de Belimo con el elemento de detección capacitivo de polímeros no resultan afectados por los altos niveles de humedad y contaminantes. Tienen una precisión del 2% como estándar y una desviación a largo plazo de solo <±0.25%. La alta precisión y la estabilidad a largo plazo son el requisito previo para garantizar los niveles óptimos de calidad del aire.

Belimo cuenta con una gama completa de sensores. Los nuevos sensores de ambiente de Belimo garantizan una experiencia fácil de usar gracias a su fácil instalación y su diseño atemporal. Además, la app Belimo Assistant le permite hacer una rápida puesta en funcionamiento y diagnósticos con facilidad a través de un smartphone.

Visite el sitio web regional para obtener más información sobre nuestros sensores:

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Un estudio sobre la influencia de la calidad del aire en las escuelas

La plataforma MeineRaumluft.ch unió fuerzas con la Asociación de Profesores de Zúrich (Züricher Lehrerverband) y la Organización del Pulmón de Zúrich (Organisation Lunge Zürich) para descubrir cómo la calidad del aire afecta a alumnos y profesores. En noviembre de 2016, MeineRaumluft.ch instaló dispositivos para medición en más de 250 salones de clase.

Lea el estudio para conocer cómo la simple instalación de estos dispositivos para medición influyó en los hábitos de ventilación de los profesores y alumnos:

Condiciones de aire controladas en espacios aislados

La transmisión de patógenos puede prevenirse aislando o separando físicamente a una o más personas de otras partes de la sociedad. En los hospitales, se crean salas especiales de aislamiento o pabellones completos de aislamiento para proteger a las personas y a su entorno de los pacientes con enfermedades infecciosas o a los pacientes inmunocomprometidos de los patógenos infecciosos.

Las salas de aislamiento son operadas con una relación de presión ambiental negativa o positiva con respecto a su entorno. La diferencia de presión requerida se genera por la diferencia entre el aire suministrado y el extraído. La nueva estructura modular de la gama de productos de control VAV-Universal (ahora con sensor de ∆p integrado) facilita la creación de la combinación ideal de control de flujo volumétrico y de presión de sala perfectamente adaptada a la zona respectiva.